Para saltar satisfactoriamente desde un tejado, debemos impulsarnos horizontalmente. Si nos equivocamos y realizamos un desplazamiento vertical, nuestra acción desembocará irremediablemente en el regreso al punto de partida, habiendo realizado un salto erróneo desde un tejado.
(Inspirado en un How to… de la revista Wired de agosto de 2007, con Martha Steward en portada.)
